Tuesday, May 14, 2013

Niveles de Obediencia más Grandes

1 Samuel 15:22-23
22 Samuel le contestó: “¿Y crees que al Señor le gustan tus holocaustos y ofrendas más que la obediencia a sus palabras? Entiende que obedecer al Señor es mejor que ofrecerle sacrificios, y que escucharlo con atención es mejor que ofrecerle la grasa de los carneros.
23 Ser rebelde es lo mismo que practicar la adivinación, y ser obstinado es lo mismo que ser idólatra. Puesto que tú no tomaste en cuenta lo que el Señor te ordenó, tampoco él te toma en cuenta como rey de Israel.” RVC
En nuestro andar como cristianos esperamos crecer en el conocimiento de Dios y de los caminos de su reino. Este es un principio básico que nos ayuda a conocer y comprender nuestro caminar como hijos de Dios Altísimo y como ciudadanos del cielo en la tierra. Nuestra relación con Dios nos lleva a diferentes niveles y dimensiones de su poder y autoridad para avanzar como sal de la tierra y luz del mundo a través de las revelaciones que recibimos y que nos ayudan a obtener progresivamente el carácter de Jesús con los nueve frutos del espíritu.
Mateo 15:13-14 nos dice, 13 “Ustedes son la sal de la tierra, pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo volverá a ser salada? Ya no servirá para nada, sino para ser arrojada a la calle y pisoteada por la gente.
14 “Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. RVC
Como se ha mencionado en previas enseñanzas, cuando Dios nos hace promesas, esto significa que Él nos está mostrando el final desde el principio de sus planes y sus intenciones para poder alcanzar nuestro destino siempre y cuando lo hagamos según su tiempo, su voluntad y su forma. Al igual que algunos niños pequeños pueden verse graciosos y se les permite ciertas travesuras, pero cuando crecen esas cosas no se ven tan graciosas y se exige más de su obediencia, lo mismo nos pasa con nuestro Padre celestial. Algunas cosas se nos permitirán en nuestro caminar como cristianos principiantes, pero cada vez que el Señor nos da más conocimiento y comprensión de Él y de sus caminos, y nos ayuda a descubrir más de nuestra relación con Él para que podamos alcanzar la madurez espiritual y ser confiados con más responsabilidades para avanzar su reino, se nos exige más niveles de obediencia.
Lucas 12:48 nos aconseja, “Pero el que se hace acreedor a recibir azotes sin conocer la voluntad de su señor, será azotado poco. Porque al que se le da mucho, también se le exigirá mucho; y al que se le confía mucho, se le pedirá más todavía.” RVC
Eso se debe a que todo lo que hacemos ya sea pequeño o grande está conectado directa o indirectamente a la eternidad de otra persona. Las oraciones, el dar de nuestro tiempo, de nuestras finanzas y recursos o nuestra conexión con otra persona o personas o incluso ceder el paso para que otros puedan ir delante de nosotros siempre está ligado a la gran cadena de acciones y requerimientos necesarios para avanzar el Reino de Dios en lo espiritual y lo natural.
No obedecer los mandamientos de Jehová en el tiempo que nos ha dado la gracia para cumplir con esas tareas puede ponernos en peligro de convertirnos en obstruidores del plan y propósito eterno de Dios para la humanidad y la salvación de aquellos que Él llama a unirse a su familia de creyentes. Aquellos que obstruyen por desobediencia también se obstruyen a sí mismos porque se quedan estancados y no se pueden mover más allá de la última orden que Dios les dio. Ellos no recibirán ninguna otra instrucción o mandato ni avances de Dios para ellos hasta que obedezcan lo último que se les dijo que hicieran. Sí empiezan a verse atrapados y en medio de caos en sus vidas podría ser porque se han obstruido por desobedecer el último mandato que Dios les dio.
A veces puede tardarnos tiempo a obedecer porque no entendemos completamente lo que Dios pide de nosotros, pero eso no es ninguna excusa para no dar un paso de fe y saber que Dios hará el resto cuando descubrimos que Él está pidiendo que hagamos cosas que pueden parecer poco ortodoxas e inusuales. Cada nivel que alcanzamos en nuestro caminar con Dios requiere un nivel más alto en nuestra obediencia. Cuanto más crecemos en Él y estamos cada vez más cerca de llegar a nuestro destino y ver sus promesas cumplidas, es cuando se espera  más obediencia de nosotros a cosas más grandes.
Cuando no hacemos eso, nosotros podríamos estar actuando como impedimentos para otros porque nuestra desobediencia podría causar otro creyente que también desobedezca hasta alcanzar un efecto dominó que podría producir una avalancha de rebelión cuando otros que influimos ven nuestro camino rebelde como la manera correcta de operar en nombre del Reino de Dios (Esther 1:9-22).
También podemos ser como aquellos que detienen el avance del Evangelio y la salvación de otros cuando nuestra parte en el plan de Dios que no estamos obedeciendo provoca desavenencias, dolor y sufrimiento innecesarios en otras personas. Esto podría llevarnos a ser catalogados entre los inicuos (aquellos con pensamientos torcidos) o incluso entre la gente malvada que deliberadamente desafían los caminos del Señor y obstruyen su pueblo a llegar a su destino en Él para salvar a los perdidos o los descarriados.
El plan de Dios para la humanidad es de redención y seguridad próspera en Él. Para eso Él nos pide hacer obras que han sido planeadas desde los cimientos del mundo que Él quiere trabajar a través de nosotros que somos su mano de obra para llevar a cabo estos trabajos en nombre de otros, incluso cuando estamos creyendo por cosas que nos beneficiarán también a nosotros.
Efesios 2:10 nos lo explica así, “Nosotros somos hechura suya; hemos sido creados en Cristo Jesús para realizar buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que vivamos de acuerdo con ellas.” RVC
Recuerdo hace unos años mi coche se estaba descomponiendo y teniendo problemas cada vez más hasta que se paró completamente. En esa época había ido a un estudio bíblico con otras mujeres y estábamos hablando de cosas para las que estábamos creyendo a Dios. Mencioné la situación de mi coche y discerní cuando el Señor le había dicho a una de las hermanas allí que me comprara un coche. No se lo mencioné a ella, pero oré para que ella actuara con prontitud para obedecer el mandato de Dios debido a mi necesidad. El Señor me había dado una tarea que llevó a mi familia y a mí a mudarnos de la zona en la que estábamos viviendo, pero mi hijo continuó yendo a la escuela en ese vecindario porque el Señor había mandado eso para él.
Me tardaba de 30 a 40 minutos llevar a mi hijo a la escuela en coche. Era un sacrificio, pero era para su beneficio porque necesitaba tener la seguridad de permanecer en algo con lo que estaba familiarizado. Puesto que mi coche se dañó por completo, entonces nos tomaba a mi hijo y a mí 2 horas y media para subirnos a un autobús y yo oraba para poder hacer la conexión con el próximo autobús que nos llevaría más cerca de su escuela y luego caminar el resto del trayecto. Lo mismo sucedía de vuelta hacia donde estábamos hospedados en aquel momento. Fue una lucha seria para nosotros física y financieramente. Yo no había oído nada de esa señora durante ese tiempo, pero seguía creyendo que ella actuaría en lo que yo sabía que Dios le había dicho. Había transcurrido un mes y mi hijo y yo nos sentíamos drenados por todo lo que teníamos que hacer para poder llevarlo a la escuela, pero no podía moverlo fuera de la escuela que asistía. Entonces finalmente un día llamé a un amigo con llantos para que nos viniera a buscar en su carro porque no podía con el agotamiento por el viaje a la escuela de mi hijo y mi hijo también se sentía cansado más a menudo que antes y necesitaba más motivación para hacer sus tareas porque quería descansar en cuanto llegábamos a casa.
Entonces clamé con llantos a Dios por su intervención, y el Señor me habló y dijo que la ayuda ya estaba en camino. Efectivamente al día siguiente recibí una llamada telefónica de la hija de la señora que dijo que su madre quería hablar conmigo. Nuestra conversación fue sobre el carro que Dios le había dicho que comprara para mí, por lo que finalmente me lo entregaron al día siguiente. Más adelante la señora me dijo que lo que la llevó a tomar tiempo para obedecer era que tenía miedo decirle a su esposo lo que había escuchado de Dios para hacer, pero una vez que ella le dijo, no tardaron tiempo para tramitar la compra  juntos. Incluso reclutaron a uno de sus yernos para que los ayudara a buscar y examinar unos autos antes de hacer la compra. ¿Te imaginas el alivio que mi hijo y yo sentimos al poder llevarlo a la escuela y hacer incluso más cosas con más facilidad? Esto también sirvió como testimonio a la gente a mi alrededor que vieron cuán bueno es Dios con sus hijos.
Les pido que se examinen y reflexionen sobre lo último que Dios les pidió hacer porque no se trata solo de nosotros, sino que es algo que toma parte en su plan redentor para la humanidad no importa que sea algo pequeño como orar por alguien, llamar y dar una palabra de aliento, o algo mas  grande como conectarse con otra persona para hacer una tarea o asignación especial, o suplir la necesidad de alguien más. Arrepiéntanse si han dudado en obedecer y rendirse a la dirección del Espíritu Santo porque el plan de Dios necesita continuar por el bien de los perdidos y para darles libertad a su pueblo que ha sido oprimido. A Él solamente sea toda la gloria.

Saturday, May 4, 2013

Confianza y Compromiso con el Señor-Nuestro Proveedor

Mateo 6:31-34 (DHH)
31 Así que no se preocupen, preguntándose: “¿Qué vamos a comer?” o “¿Qué vamos a beber?” o “¿Con qué vamos a vestirnos?” 32 Todas estas cosas son las que preocupan a los paganos, pero ustedes tienen un Padre celestial que ya sabe que las necesitan. 33 Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas. 34 No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas.”
Cuando le pedimos a Jesús que venga a nuestras vidas y se haga nuestro Señor y Salvador, muchos no creen lo que esto significará para el resto de sus vidas. En una enseñanza anterior mencioné que estamos en esta tierra para servir como administradores de cosas como las finanzas y los recursos que Dios nos da para administrar en la tierra. Estas cosas nos ayudan a tener todo lo necesario para la vida en abundancia y también para tener devoción a Él y poder avanzar su reino como los ciudadanos del cielo que somos (2 Pedro 1:3-4).
Esto toma aprender las leyes del reino a la hora de manejar las riquezas de Dios. Preocuparnos por las cosas que necesitamos  o queremos no mueve la mano de Dios, sino el aprender a confiar en Él y cometer nuestro camino al reconocer que Él es Dios en todo lo que hacemos, para que  Él nos muestre el camino a la respuesta de nuestras peticiones. Es por eso que la Escritura anterior nos dice dos veces que no nos preocupemos o nos llenemos de ansiedad.
Salmos 37:4-5 nos dice, “Deléitate en el Señor,
    y él te concederá los deseos de tu corazón.
Entrega al Señor todo lo que haces;
    confía en él, y él te ayudará.”
NTV
También  Proverbios 3:5-6 añade, “Confía en el Señor con todo tu corazón,
    no dependas de tu propio entendimiento.
Busca su voluntad en todo lo que hagas,
    y él te mostrará cuál camino tomar.”
NTV
Es muy importante aprender a caminar con Dios en esta, así como todas las demás áreas de nuestras vidas, pero esta área de las finanzas y nuestro sustento es la que ha evitado que la mayoría de los creyentes vivan como vencedores en el poder y autoridad de Dios y su reino. Esto es porque a pesar de que aman al Señor y afirman que le han dado acceso a toda puerta de sus corazones para que El entre y reorganice los muebles o incluso sustituya algunas cosas que pueden llevarlo hasta rehacer los cimientos de la casa (el corazón), esta es la puerta que le han tirado en su cara porque no le permiten acceso a el manejo de las finanzas de acuerdo a las leyes de su reino.
Dios ha mostrado a su pueblo su gran poder de mover montañas a favor de ellos, pero como hicieron los israelitas después que fueron sacados de Egipto con señales y prodigios, sólo para construir un becerro poco después y lo llamaran su "Dios que los sacó de Egipto," muchas personas han hecho y continúan haciendo lo mismo provocando la ira de Dios porque Él es un Dios celoso que quiere tener una verdadera relación con sus hijos (Éxodo 32-10; 34:14).
El Señor les había demostrado ser un gran proveedor y Libertador antes e incluso durante su huida de Egipto, pero poco después se dieron adorar al espíritu de avaricia a poseer riquezas en su lugar. Esto ha sido una gran batalla que Dios ha tenido por el corazón de sus hijos en esta área durante muchas generaciones. De hecho, esto comenzó con Adán y Eva en el jardín de Edén cuando comieron la manzana prohibida del árbol del conocimiento del bien y del mal (Génesis 3:1-6).
El tipo de relación que Dios quiere tener con cada uno de sus hijos es progresivo en el que crecemos de ser niños en nuestro conocimiento de Él, a ser amigos y siervos, hasta convertirnos en su esposa. También como se ha mencionado en otras enseñanzas convertirse en que su esposa significa madurez espiritual que nos lleva a una posición de ser enviados a cumplir nuestro destino en Él después de pasar por el proceso de ser llamados y después ser elegidos.
Muchos han violado su pacto con Dios debido a lo que escogieron adorar en el área de finanzas. La razón por la que han hecho eso es porque no recibieron su gracia para crecer en confianza en Él y compromiso para que Dios los lleve a través de las circunstancias que les enseñará los caminos de su reino en esta área y los alejara de la adoración del espíritu de la avaricia a las riquezas. Se trata de un proceso que nos lleva a muchos niveles de confianza y compromiso en El y en sus caminos y muy necesario para poder ser confiados con más de sus riquezas porque no podemos amar a Dios y al espíritu de avaricia a la misma vez.
Mateo 6:24 nos explica, 24 Nadie puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o apreciará a uno y despreciará al otro. Ustedes no pueden servir a Dios y a las riquezas.” NBLH
1 Timoteo 6:10 nos explica el significado de esta Escritura, “10 Porque todos los males comienzan cuando sólo se piensa en el dinero. Por el deseo de amontonarlo, muchos se olvidaron de obedecer a Dios y acabaron por tener muchos problemas y sufrimientos.” TLA
Nos convertimos en esclavos de cualquier cosa en la que confiamos o dependemos la mayor parte del tiempo (Romanos 6:16). Por lo tanto, dando a Dios esta área al igual que debemos darle nuestras relaciones y el cuidado de nuestros cuerpos, nos ayuda a caminar con más poder y autoridad en todos los niveles de nuestro proceso porque nuestro Dios es el Señor que posee la tierra, el mundo y todo lo que hay en él (Salmo 24:1) y el enemigo, por medio del miedo nos lleva a participar en el control y la manipulación de todas las circunstancias en las que nos encontramos ya sea con las finanzas, con nuestras relaciones y también con lo que hacemos con nuestros cuerpos. De esa manera el  intenta robarnos y despojarnos de ese poder y autoridad necesarios para tener vida en abundancia y paz.
Volvamos a los caminos del reino de Dios para que las cosas por las que estamos pidiendo, suplicando y creyendo a Dios que nos manifieste se nos puedan  agregar a nosotros de una manera duradera porque podemos ser lo suficientemente maduros como para que el Señor nos las confíe. A Él solamente sea toda la gloria.▪

Friday, April 19, 2013

Las Cinco Puertas de un Creyente

Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, preparada como una novia ataviada para su esposo.
También me dijo: “Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. Al que tiene sed, Yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El vencedor heredará estas cosas, y Yo seré su Dios y él será Mi hijo. Pero los cobardes, incrédulos, abominables, asesinos, inmorales, hechiceros, idólatras, y todos los mentirosos tendrán su herencia en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”
22 No vi en ella templo alguno, porque su templo es el Señor, el Dios Todopoderoso, y el Cordero.
23 La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que la iluminen, porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera. 24 Las naciones andarán a su luz y los reyes de la tierra traerán  a ella su gloria.
25 Sus puertas nunca se cerrarán de día (pues allí no habrá noche); 26 y traerán a ella la gloria y el honor de las naciones.
27 Jamás entrará en ella nada inmundo, ni el que practica abominación y mentira, sino sólo aquéllos cuyos nombres están escritos en el Libro de la Vida del Cordero.” NBLH
Como creyentes estamos llamados a ser santos porque nuestro Dios es Santo (1 Pedro 1:16). Esto significa que estamos llamados a ser apartados y santificados, y a vivir nuestras vidas como personas que nos deleitamos en darle placer al Dios Altísimo. Esto sucede cuando rendimos nuestras vidas para hacer su voluntad y hacer las cosas de acuerdo a su palabra como ciudadanos del cielo en la tierra (Filipenses 1:27). Por esta razón, es importante para nosotros proteger nuestras cinco puertas — nuestros ojos, oídos, boca (lenguas), narices y órganos sexuales. Para poder estar preparados para ser la novia de Cristo sin mancha y sin arrugas que significa llegar a ser cristianos maduros que demuestran el carácter de Cristo donde quiera que vayamos e influimos el Reino de Dios en la vida de otros, debemos cuidarnos de lo que entra en nuestras puertas.
Estas cinco puertas son vías de entrada que tanto Dios como el enemigo utilizan para guiarnos cada uno en sus respectivos caminos hacia el destino que han previsto para nosotros. En cuanto a la vista, lo que entra por nuestros ojos debe ser para limpiarnos o instruirnos como la palabra de Dios o libros cristianos y TV o películas que no contaminan nuestras conciencias, o bien a través de medios impíos nos pueden contaminar hacia los deseos de nuestra carne, explicados en el versículo 8 del pasaje anterior. Mateo 6:22-23 nos dice, “22La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; 23 pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que hay en ti es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?” RVR1995.
Espiritualmente hablando, la primera muerte también mencionada en el versículo 8 se refiere a la muerte de sensibilidad y comprensión del Señor y de sus caminos, y la segunda muerte significa la descalificación de nuestros llamamientos del Señor debido a la abierta rebelión y desafío de su gracia, mediante la desobediencia que se ha llegado a convertir en pecado. En lo natural, la primera muerte es cuando el espíritu abandona el cuerpo y la segunda muerte cuando el alma va al infierno y no para estar con el Señor en el cielo porque como el versículo 27 de Apocalipsis 21 establece, sus nombres han sido quitados del libro de la vida del cordero.
Apocalipsis 2:29 nos explica, “Todo el que tenga oídos para oír debe escuchar al Espíritu y entender lo que él dice a las iglesias.” Nosotros somos las iglesias, los templos del Señor y nuestros oídos pueden usarse para aumentar nuestros niveles de fe escuchando la palabra de Dios (Romanos 10:17) y al escuchar palabras edificantes y canciones de alabanza, así como toda otra cosa que no nos contamina. Por otro lado, el enemigo intenta hacernos escuchar palabras de muerte a través de chismes y cosas profanas como canciones con mensajes malos, etc.
Job 40:24 nos agrega, " Nadie puede sorprenderlo con la guardia baja ni ponerle un aro en la nariz para llevárselo." NVI. La nariz es para oler los aromas impresionantes de las cosas hermosas que Dios ha creado como flores o perfume y las buenas comidas al compartir juntos momentos de celebración y comunión con nuestros hermanos y hermanas en Cristo y para desarrollarse en las cosas del espíritu del Señor que Él quiere que aprendamos a través del sentido del olfato. No es para absorber drogas, o cualquier otra sustancia profana que son trampas diseñadas para llevarnos lejos de las cosas de Dios y los caminos de su reino como con un anzuelo de pescar.
Además, Marcos 7:18-20 nos indica lo que Jesús nos enseña, “18 «¿Ustedes tampoco entienden? —preguntó—. ¿No se dan cuenta de que la comida que introducen en su cuerpo no puede contaminarlos? 19 La comida no entra en su corazón, sólo pasa a través del estómago y luego termina en la cloaca». (Al decir eso, declaró que toda clase de comida es aceptable a los ojos de Dios). 20 Y entonces agregó: «Es lo que sale de su interior lo que los contamina” NTV.
Eso es porque fuimos hechos para hablar palabras de vida y edificantes unos a otros, cantar alabanzas a nuestro Dios y usar nuestra boca como una espada contra las tácticas del enemigo bajo la influencia del Espíritu Santo como Isaías 59:21 nos acierta, “Y este es mi pacto con ellos —dice el Señor—. Mi Espíritu no los dejará, ni tampoco estas palabras que les he dado. Estarán en sus labios y en los labios de sus hijos, y de los hijos de sus hijos, para siempre. ¡Yo, el Señor, he hablado!” NTV
Asimismo, Santiago 3:6 nos dice, “Y la lengua es una llama de fuego. Es un mundo entero de maldad que corrompe todo el cuerpo. Puede incendiar toda la vida, porque el infierno mismo la enciende.” Y los versículos 9-11 siguen afirmando que de la misma lengua vienen alabanzas para nuestro Padre y maldición  a los que fueron creados a su imagen. Nuestro Padre no aprueba eso y es una prueba de que existe una influencia religiosa presente donde el chisme y la calumnia dan entrada a este espíritu por orgullo y rencor que tienen sus raíces en el miedo.
Acerca  de nuestros órganos sexuales, 1 Corintios 6:13 nos dice, “…Pero ustedes no pueden decir que nuestro cuerpo fue creado para la inmoralidad sexual. Fue creado para el Señor, y al Señor le importa nuestro cuerpo” NTV. Para explicar aún más, como se ha mencionado en otras enseñanzas anteriores que el tener relaciones sexuales fuera del matrimonio nos puede producir una variedad de problemas espirituales, físicos, relacionales y financieros porque nuestra unión sexual con una persona con la que no estamos casados, que se llama fornicación, abre la puerta a las influencias demoníacas como control y manipulación del espíritu de la avaricia (mammón), el espíritu religioso y de Jezabel.
Estos tres son los espíritus principales que forman el espíritu del Anticristo. El espíritu del Anticristo es alimentado por la inmoralidad sexual, la avaricia y el ansia de poder fuera de los caminos de Dios. Mientras más frecuentes sean los contactos de inmoralidad sexual y las formas de obtener poder y riquezas sin la guía de Dios y de acuerdo a su palabra, más fuerte es la influencia de este espíritu en nuestras vidas. Esto hace que nuestras almas se hagan insensibles a todo entendimiento de las cosas de Dios como se ha mencionado antes y que nos puede llevar a experimentar la primera y segunda muerte espiritual y natural.
Igualmente, estamos llamados a tener intimidad con el Señor a través de su palabra, la oración y la alabanza, pero la fuerza del espíritu Anticristo viene cuando pervertimos la intimidad a través de la fornicación y la codicia. El Señor nos llama a prosperar en todas las cosas y que tengamos salud, así como nuestras almas prosperan (1 Juan 3:2). Esto sólo puede ocurrir cuando hacemos la palabra de Dios, intimidad con El y nuestra obediencia a sus mandamientos nuestra primera prioridad. A El solamente sea toda la gloria.■




Thursday, April 18, 2013

Cuando Dios Expone Nuestras Faltas Públicamente


Gálatas 2: 11-17
11 Pero cuando Pedro llegó a Antioquía, tuve que enfrentarlo cara a cara, porque él estaba muy equivocado en lo que hacía. 12 Cuando llegó por primera vez, Pedro comía con los gentiles que son cristianos, quienes no estaban circuncidados; pero después, cuando llegaron algunos amigos de Santiago, Pedro no quiso comer más con esos gentiles. Tenía miedo a la crítica de los que insistían en la necesidad de la circuncisión. 13 Como resultado, otros cristianos judíos imitaron la hipocresía de Pedro, e incluso Bernabé se dejó llevar por esa hipocresía.

14 Cuando vi que ellos no seguían la verdad del mensaje del evangelio, le dije a Pedro delante de todos los demás: «Si tú, que eres judío de nacimiento, dejaste a un lado las leyes judías y vives como un gentil, ¿por qué ahora tratas de obligar a estos gentiles a seguir las tradiciones judías?

15 »Tú y yo somos judíos de nacimiento, no somos “pecadores” como los gentiles. 16 Sin embargo, sabemos que una persona es declarada justa ante Dios por la fe en Jesucristo y no por la obediencia a la ley. Y nosotros hemos creído en Cristo Jesús para poder ser declarados justos ante Dios por causa de nuestra fe en Cristo y no porque hayamos obedecido la ley. Pues nadie jamás será declarado justo ante Dios mediante la obediencia a la ley».

17 Pero supongamos que intentamos ser declarados justos ante Dios por medio de la fe en Cristo y luego se nos declara culpables por haber abandonado la ley. ¿Acaso esto quiere decir que Cristo nos ha llevado al pecado? ¡Por supuesto que no!NTV.

Hay un defecto en la imagen que muchos cristianos tienen acerca de Dios. Sí, El es un Dios amoroso, misericordioso y clemente que es lento para la ira y grande en amor. Pero su gracia tiene un límite de tiempo, porque El tiene un plan y propósito para la humanidad que en su sabiduría El formuló desde el principio del tiempo y desea que seamos socios con El en la realización de este plan. Así que cuando Dios nos da instrucciones que elegimos pasar por desapercibidas, El trata de ayudarnos a que le obedezcamos por un período de tiempo, y si no ha obtenido nuestra obediencia aun, en su bondad, todavía desea que elijamos participar en su plan y propósito haciendo nuestra parte que El está pidiendo que obedezcamos.

Para eso, El nos habla en la privacidad de nuestros armarios de oración, y si no hay obediencia en aquel momento, entonces El envía personas u otros medios para decirnos lo que El desea de nosotros. Puede incluso enviar Ángeles para alertarnos de su necesidad para nosotros a obedecer sus ordenanzas porque sabe cómo lo que El nos pide encaja en su plan aunque parezca algo con lo que nuestra carne no quiere tener nada que ver. Como creyentes, estamos llamados a dar nuestras vidas y elegir su voluntad y sus caminos sobre los nuestros por lo que podemos buscar el Reino de Dios y toda su justicia para llegar a la madurez que demuestra el carácter de Cristo. Cuando esto suceda, entonces podemos recibir las cosas que él nos ha prometido y en este momento, como dice la escritura, se nos pueden ser añadidas (Mateo 6:33).

Números 14:18 nos dice,  El Señor es lento para enojarse y está lleno de amor inagotable y perdona toda clase de pecado y rebelión; pero no absuelve al culpable. Extiende los pecados de los padres sobre sus hijos; toda la familia se ve afectada, hasta los hijos de la tercera y la cuarta generación”. NTV

Ves, nuestra desobediencia también puede hacernos ir más allá del tiempo de gracia que Dios nos asigna para obedecer, y entonces, si todavía no hay obediencia,  esa desobediencia se convierte en pecado que también puede causar que otros desobedezcan hasta que se convierte en un efecto como cuando los dominós se caen uno detrás del otro. Eso Dios quiere evitar porque no quiere que el pecado trascienda las próximas generaciones. Cuando somos desobedientes a Dios también veremos cómo nuestros niños y otras personas que nos rodean empezaran actuar así la desobediencia. ¿Recuerdan la enseñanza sobre Vasti en Esther capítulo 1 y cómo esa avalancha de desobediencia y rebeldía tuvo que ser detenida? Ella no fue expulsada de su posición como Reina a causa de una sola desobediencia. Cuando las cosas llegan a ese punto siempre es porque ha habido otros momentos en que la persona había desobedecido con rebeldía y sin arrepentimiento hasta que él o ella tuvo que ser expulsado del llamado de Dios.

Yo misma tuve que aprender esa lección con mi ex esposo hace muchos años. Nuestra relación tenía problemas y proféticamente yo había visto que iba a haber una separación entre nosotros. El Señor me había dicho que permitiera la separación, pero yo me llene de miedo porque no había pasado por nada parecido antes. Pensé que mi matrimonio iba a terminar en ese tiempo y yo quería luchar para salvarlo hasta que había agotado todos los recursos posibles. Pero Dios tenía otro plan. Él me seguía diciendo que permitiera la separación, pero yo no tenía oídos para oír lo que El me pedía.  Incluso El envió a personas y hasta por otros medios a darme señales de lo que Él quería  de mi. Lo hizo durante algún tiempo sin obtener mi obediencia.

También empecé a ver a nuestro hijo que en aquel entonces tenía 2 años de edad que me estaba siendo desobediente y no me escuchaba lo que yo le decía. Era como si él no podía oírme. Una noche que me encontraba muy cerca de él mientras él jugaba con algunos juguetes en el suelo yo comencé a llamar su nombre. Lo hice como cuatro o cinco veces y él nunca me contesto. Empecé a sentirme frustrada y en aquel momento el Señor me habló de una forma audible y rígida,  y dijo "Ya sabes cómo me siento yo!"

Después de eso fui a una conferencia de mujeres en mi iglesia donde había miles de personas. En algún momento durante esa noche la predicadora dijo que ella había pasado la tarde con pesadez en su espíritu y Dios le había dicho que ella sentía la pesadez de la gente que ella estaba a punto de ministrar. También le dio las instrucciones de imponer sus manos sobre ellas, así que cuando llegó la noche y ella mencionó todo eso a la congregación y llamó a las mujeres al altar para ella rezar por ellas, yo sabía que debía ir. Para mi sorpresa, cuando llegó mi turno para que ella impusiera sus manos sobre mí, con micrófono en mano, ella me dijo algo severamente. Dijo, "Tu hombre no es tu Dios!"

Eso me sorprendió y me hizo sentir vergüenza porque todo el mundo pudo escucharlo, y me dije a mí misma, "válgame, ahora todo el mundo aquí sabe que yo estoy teniendo problemas conyugales.” Me gusta ser una persona privada y sólo compartir mis cosas intimas con ciertas personas en las que confío decir esas cosas. Pero también en ese momento me había dado cuenta de que había levantado tres ídolos llamados mi esposo, nuestro matrimonio y las promesas de Dios para nosotros. Dios nos había prometido grandes cosas y pensé "¿cómo una separación encaja en esta promesa?", pero yo quería que la promesa se manifestara en mi propia manera y en mi propio tiempo. Me di entonces cuenta que me había convertido en una idólatra.

A continuación, después de que terminó la noche en la iglesia, me precipité para mi casa para hablar con el Señor. Ahí El compartió conmigo que estaba frustrado conmigo porque me veía jugando a tener oídos sordos a lo que El me estaba diciendo, pero que estaba bien que permitiera la separación porque El estaba conmigo y nunca me dejaría ni me abandonaría. Poco después  la separación ocurrió y fue hostil. Mi ex esposo había incluso solicitado el divorcio, pero Dios me había dicho que el divorcio no tendría lugar. Después de varios meses de visitas al abogado y pasar tiempo en oración y buscando al Señor por la situación, mi ex esposo me llamó una mañana y me dijo que quería regresar a casa y me preguntó si yo estaría de acuerdo con eso. Le dije, "sí, ven a casa." Lo que siguió después de eso es que el abandono todos los trámites de divorcio, y como el Señor había dicho, el divorcio no tuvo lugar.

Bien, porque estoy diciendo aquí "mi ex esposo" es necesario explicar que muchos años después  nuestra relación terminó y Dios me dio permiso para terminarla porque vio mi fidelidad en luchar por mi matrimonio, pero mi ex esposo decidió rechazar y oponerse a la llamada de Dios para nuestras vidas y matrimonio, así como la vida de nuestro hijo. Eso para Dios se convirtió en un interruptor de su plan para nosotros como pareja y él fue descalificado de las promesas.

Lo que me gustaría que ustedes aprendan de esto es que tenemos una necesidad grande de confiar en el Señor cuando El nos pide que hagamos cosas que pueden parecer absurdas e inconcebibles para nosotros. Estas cosas van muchas veces contra la palabra y la promesa que nos dio, pero sólo Él sabe en su sabiduría lo que tomaría para ayudarnos a llegar a nuestro destino en El y ver sus promesas manifestadas.

No esperemos hasta que Dios tenga que tomar medidas drásticas para nosotros escuchar y obedecer finalmente, y no llegar a ser descalificados como Vasti en el libro de Ester, capitulo 1. También en el momento en que Pablo había expuesto a Pedro en forma pública, lo más probable es que Dios pudo haber ya estado advirtiéndole a el que parara de tener este tipo de conducta durante los momentos más privados de intimidad con él, pero Pedro no obedeció con la suficiente rapidez hasta que las cosas tuvieron que convertirse más drásticas a través de su compañero apóstol. A Él sólo sea toda la gloria. ▪

Monday, April 8, 2013

Cuando la Promesa se Prueba con Fuego


Éxodo 12:9 (NTV)
No comerán nada de la carne ni cruda ni hervida en agua. Asarán al fuego el animal entero con la cabeza, las patas y las entrañas.”

Cuando Dios nos da una palabra de promesa, esta palabra luego pasa a ser probada con fuego. Cuando asamos carne en la parilla, la grasa es evidencia de los desechos contaminados y las toxinas encontradas en un animal que deben quemarse en el fuego. El fuego purifica y descontamina. Asì mismo, cuando el  Señor nos da una promesa, Èl nos lleva a pasar por pruebas para asegurarse que cuando Èl haya terminado llevándonos por el proceso asignado para nosotros, nos puede colocar en el fuego una ves màs y no nos quemaremos porque hemos sido hechos puros como el oro.

Esto pasa mientras el fuego continúa quitando las inmundicias que no pueden oponerse a la santidad de Dios y su justicia que El ha puesto en nosotros y que nos convierten en vasos puros que El utilizará sin mancha ni arruga que significan madurez espiritual. Solo así podremos alcanzar y mantenernos en nuestros lugares de asignación. Por esta razón, el ayuno y la oración al igual que el acercarnos a Dios por medio de su palabra y lo que sale de su boca es de gran necesidad para nosotros porque el agua de la palabra lava lo que el fuego ha quemado.

En el momento en que las palabras en el versículo anterior fueron entregadas a los hijos de Israel, ellos se estaban preparando para su huida de Egipto. Egipto representa el modo de pensar y condiciones que Dios quiere quitar de nosotros y que habíamos aprendido a imitar del mundo y aquellos que influyeron en nosotros, para que no traigamos esa contaminación a nuestro lugar de asignación porque en ese lugar estamos mandados a guiar a otros a Dios. La contaminación no nos permite influir en otros a que escojan seguir los caminos de Dios porque en ese momento no hay diferencia entre ellos y nosotros. El fuego examina, corrige, y disciplina las condiciones de nuestros corazones y nuestra forma de pensar y razonar los caminos de Dios. También nos muestra los motivos por el que hacemos las cosas, si seguimos malas tradiciones, y los pecados generacionales que hemos heredado, etc.

Apocalipsis 3:17-19 nos explica la condición de nuestro corazón al decir, “17 Tú dices: “Soy rico, tengo todo lo que quiero, ¡no necesito nada!”. Y no te das cuenta que eres un infeliz y un miserable; eres pobre, ciego y estás desnudo. 18 Así que te aconsejo que de mí compres oro —un oro purificado por fuego— y entonces serás rico. Compra también ropas blancas de mí, así no tendrás vergüenza por tu desnudez, y compra ungüento para tus ojos, para que así puedas ver. 19 Yo corrijo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sé diligente y arrepiéntete de tu indiferencia. NTV

Por otra parte, el ayuno es una de las maneras en que pagamos el precio por el supremo llamamiento que Dios nos da y nos ayuda tambièn a ver la manera en que Dios nos ve y a tener su perspectiva sobre las circunstancias que atravesamos. Esto nos puede traer comprensión de los procesos que Dios ha elegido para que podamos pagar el precio de ese supremo llamamiento. Además, el ayuno nos ayuda a convertirnos en águilas que se elevan a nuevas alturas en todas las pruebas por encima de las asechanzas del enemigo. También nos convierte en leones que rugen contra el enemigo para ponerlo a huir lejos de nosotros, nuestras familias, empresas, ministerios y todo lo demás que nos pertenece y Dios nos ha confiado.

Así es la vida de un verdadero adorador — uno que adora al Padre en Espíritu y en verdad, porque hay muchos que adoran, pero no todos adoran al Padre de esta manera, tratando de seguir y vivir un estilo de vida dirigido por su espíritu y la verdad de su palabra sin contaminación. John 4:23-24 nos acierta, “23 Pero se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado— cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. El Padre busca personas que lo adoren de esa manera. 24 Pues Dios es Espíritu, por eso todos los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad. NTV

Pasar por el fuego de la aflicción nos madura al eliminar las manchas y las arrugas de las  inmundicias y también elimina las malas doctrinas, idealismos culturales y tradicionales y las creencias que hemos mantenido por muchos años y que nos impiden crecer en el conocimiento verdadero de Dios (Efesios 1:17). Igualmente, también nos ayuda a acercarnos a Él para que busquemos su reino y su justicia y recibir su sabiduría y entendimiento de las cosas El nos ha prometido.

Sólo entonces esas promesas se nos pueden manifestar porque las podemos recibir y sostener para siempre. Por esta razón, es esencial vivir por la palabra de Dios y por el rendimiento de su proceso para nosotros. Cuando decidimos ceder y obedecer sus mandamientos para nosotros que pueden incluir el ayuno, podemos desarrollar la unción y el manto que nos dará la singularidad de nuestros llamamientos y la capacidad de funcionar y mantenernos firmes en nuestros nuevos sitios de asignación.

Es perjudicial el ignorar o huir de este proceso de purificación. Los hijos de Elí tenían un sistema que Dios consideraba gran pecado porque como sacerdotes de Dios en su templo, causaron que su pueblo tuviera temor de llevar ofrendas a su casa porque estos dos sacerdotes, Ofni y Finees, no permitían que las ofrendas fueran totalmente quemadas en el fuego como era la orden estipulada por Dios para ellos, pero en cambio mandaban a hervir la carne.

1 Samuel 2:12-17 nos explica, “12 Ahora bien, los hijos de Elí eran unos sinvergüenzas que no le tenían respeto al Señor 13 ni a sus obligaciones sacerdotales. Cada vez que alguien ofrecía un sacrificio, los hijos de Elí enviaban a un sirviente con un tenedor grande de tres dientes. Mientras la carne del animal sacrificado aún se cocía, 14 el sirviente metía el tenedor en la olla y exigía que todo lo que sacara con el tenedor fuera entregado a los hijos de Elí. Así trataban a todos los israelitas que llegaban a Silo para adorar. 15 Algunas veces el sirviente llegaba aun antes de que la grasa del animal fuera quemada sobre el altar. Exigía carne cruda antes de que hubiera sido cocida, para poder asarla.

16 Si el hombre que ofrecía el sacrificio respondía: «Toma toda la que quieras, pero sólo después de quemarse la grasa», el sirviente insistía: «No, dámela ahora o la tomaré por la fuerza». 17 Así que el pecado de estos jóvenes era muy serio ante los ojos del Señor, porque trataban las ofrendas del Señor con desprecio. NTV

Hervir la carne representa permitir que las cosas que no pueden ser usadas por Dios en nosotros permanezcan porque pueden impedirnos avanzar constante y fuertemente a nuestros lugares de asignación. A la larga, si seguimos sin arrepentirnos y pedirle ayuda a Dios para que no pensemos o nos comportemos como lo hemos hecho, rechazando la gracia de Dios para cambiar, nos puede costar nuestros llamamientos y nos puede hacer objetos de su juicio en lugar de vasos que pueden traer justicia y cumplimiento de sus promesas a nuestras situaciones y traer a muchos fuera del sistema del mundo y a los brazos de nuestro Señor.

Lo principal que Dios quiere desarrollar para reflejar en nosotros a través de nuestro proceso es el carácter de Cristo que extiende su misericordia y su gracia a los perdidos y los que han caído y se han descarriado y trae el juicio contra el enemigo y detiene sus inundaciones de maldad contra nosotros y otras personas que nos rodean. A Él solamente sea toda la gloria.