Hoy, mientras me unía al grupo de oración CYM con el Apóstol Tomi Arayomi, (1) el mencionó algo que me dio una idea de la realidad de lo que sucede en el cuerpo de Cristo y en el mundo, donde hemos descubierto al culpable de tanta traición, calumnia, chismes y difamación de carácter contra aquellos que están hablando la verdad del Evangelio y viviendo para la alabanza de la gloria de Dios.
El Apóstol dijo que “el espíritu de traición es pariente del espíritu de pobreza” (32:30 min.). Esto significa que aquellos que son fácilmente llevados a hablar mal de otros para asegurarse de que su nombre se vea manchado y castigarlos por hablar y vivir la verdad del Evangelio de Jesucristo, y que especialmente buscan brillar a costa del buen nombre de aquellos a quienes difaman, están siendo guiados por un espíritu de pobreza.
Dicho
de otra manera, en otras publicaciones he mencionado que el sistema
de ganancia del enemigo y de quienes le sirven es a través de la
codicia, y esta codicia ocurre cuando alguien desea y va tras lo que
pertenece a otro. La mayoría de las veces, estas personas codiciosas
no actúan de manera encubierta, sino que buscan robar, como se
mencionó, acusando, difamando y manchando el nombre de aquellos a
quienes quieren dañar y castigar por lo que son. Esto es
especialmente cierto en el caso de los hechiceros y de aquellos que
los buscan y pagan dinero para robar a otros mediante acusaciones y maldiciones.
La Biblia afirma desde los tiempos del Antiguo Testamento que la codicia es un pecado, y es severamente castigada. En mis estudios sobre la codicia, en cada pasaje de la Biblia que leí sobre una persona que codiciaba algo que Dios había dado a otro, la persona codiciosa acababa siendo removida con violencia. Esto se debe a que, como he enseñado en otras publicaciones, y el Señor está destacando nuevamente, la codicia no se tolera en el Reino y es castigada mediante la confrontación y seguida por la muerte, expulsión, descenso o desarraigo.
Éxodo
20:17
“»No codiciarás la casa de tu prójimo, ni a su mujer, ni a su siervo ni a su esclava, ni su buey ni su asno, ni nada que le pertenezca a tu prójimo.»” RVC
Satanás fue el primer ejemplo de esto cuando codició el trono de Dios y la adoración a Él en nuestros corazones. La Biblia dice que por esta razón, fue derribado (véase Apocalipsis 12:1-10). Y Isaías 14:12-13 dice,
12 »'Cómo caíste del cielo, lucero de la mañana! ¡Cómo caíste por tierra, tú que derrotabas a las naciones! 13 Tú, que en tu corazón decías: “Subiré al cielo, por encima de las estrellas de Dios, y allí pondré mi trono. En el monte del concilio me sentaré, en lo más remoto del norte;” RVC
Otro
ejemplo es Coré, quien junto con Abiram, Datán y On, levitas y
hombres de renombre entre el campamento de los israelitas, se levantó
contra Moisés y Aarón para quejarse de que no eran los líderes
adecuados para la congregación del pueblo de Dios. Con esto, se
rebelaron contra sus líderes designados por Dios y atrajeron a 250
personas más para que se rebelaran con ellos, provocando asi la ira
de Dios.
Estos
perpetradores tenian como llamado ministrar al Señor y servir al
pueblo (Vs. 8-11), pero perseguían la posicion de sacerdocio de Moisés, sin
darse cuenta de que al hacer esto, se habían levantado contra el
Señor quien había llamado a Moisés a liderar a su pueblo. A sus constantes quejas y desafío, Moisés respondió en
Números
16:15
diciendo que no era una persona codiciosa y, por lo tanto, no había
tomado nada que les perteneciera, y por esa razón, tenía el derecho
legal de pedir a Dios que rechazara las ofrendas de estos hombres ante El.
“ Esto le molestó mucho a Moisés, así que le dijo al Señor:
«¡No aceptes su ofrenda! ¡Yo ni siquiera un asno les he quitado, ni tampoco les he hecho ningún mal!»” RVC
Los fundamentos de la solicitud de Moisés se encuentran en Isaías 61:8. Dios dirigía su obra a través de Moisés en verdad y conforme al pacto que había hecho con él respecto a su llamado de guiar al pueblo de Israel de manera segura a su destino. Así, la injusticia de la rebelión de Coré y de aquellos que se levantaron con él contra sus líderes fue un intento de robarles lo que Dios había llamado, elegido y designado para Moisés a hacer a favor de su Reino y a favor de su pueblo. La Escritura dice:
“Yo, el Señor, amo la justicia y aborrezco el robo y la maldad; así que afirmaré en verdad sus obras y haré con ellos un pacto perpetuo.” RVC
Es por eso que Dios, quien hace milagros creativos, respondió a las palabras de Moisés, su siervo, haciendo exactamente lo que él dijo que sucedería a quienes rechazan al Señor al rechazar a sus escogidos. Números 16:28-32 dice,
«Con esto sabrán que el Señor me ha enviado a hacer todo esto, y que no las hago por mi propia voluntad. 29 Si cuando estos hombres sean visitados, mueren como mueren todos los hombres, eso querrá decir que el Señor no me envió. 30 Pero si el Señor hace algo diferente, y la tierra se abre y se los traga vivos, y bajan al sepulcro junto con todas sus cosas, entonces ustedes sabrán que estos hombres ofendieron al Señor.»
31 Y en cuanto Moisés terminó de decir todo esto, ¡la tierra se abrió debajo de sus pies! 32 Se abrió la tierra y se los tragó, a ellos y a sus casas, y a toda la gente de Coré, junto con todos sus bienes.” RVC
Hay más ejemplos de este crimen a lo largo del Antiguo y Nuevo Testamento, llevados a cabo por personas que vivían con una mentalidad de pobreza y escasez, incluidos líderes como Acab y Jezabel, quienes robaron la viña de Nabot difamando su carácter y acusándolo de hablar contra Dios y el rey, y por esta razón murió apedreado (1 Reyes 21). Pero como resultado de su codicia y violencia contra Nabot, el rey Acab fue primero confrontado por el profeta Elías y luego murió en batalla, y la reina Jezabel fue arrojada desde su balcón por los eunucos que la servían, por orden de Jehú, un antiguo comandante del ejército de Acab, quien más tarde fue ungido como rey de Israel.
Asimismo, en Hechos 5:1-11, hubo un poderoso movimiento del Espíritu Santo, manifestado en la gracia de la generosidad entre Su pueblo, quienes vendían sus tierras y posesiones y ponían el dinero recibido a los pies de los Apóstoles. Pero Ananías y Safira, un esposo y su esposa, conspiraron para vender una tierra y mentir sobre cuánto dinero habían recibido de la venta para dar menos. El Espíritu Santo, moviéndose a través de Pedro para confrontarlos por sus acciones, influenciados por el enemigo para apagar la gracia de la generosidad entre el pueblo de Dios, los condenó a ambos a muerte con pocas horas de diferencia y murieron el mismo día. La entrega del pueblo era voluntaria, y daban de acuerdo con lo que habían propuesto. Pero esta pareja mintió y murió por intentar apagar el movimiento de Dios codiciando dinero y mintiendo para quedarse con más de él.
Las personas codiciosas que viven según esta creencia equivocada no se dan cuenta de que Dios es un Dios de abundancia, y Él es dueño de la tierra, que también está llena de abundancia. Por esta razón, nos da cosas diseñadas y hechas a medida solo para nosotros, para cumplir nuestro propósito y destino, que nadie puede quitarnos. Y aquellos que creen las mentiras del enemigo y piensan que no hay suficiente para nosotros y para ellos, y también creen que tienen que robar lo que pertenece a Dios, y Él nos da a nosotros, su pueblo, para administrar mientras cumplimos su voluntad, están rechazándolo a Él, así como lo que Él mismo diseñó y preparó para ellos.
Por sus acciones y su creencia equivocada, ellos le están diciendo a Dios que lo rechazan a Él y lo que Él tiene para ellos y, en cambio, quieren lo que Él dio a otros. Y así, muchos que tienen esta mentalidad equivocada han participado activamente en robar matrimonios, hijos, negocios, ministerios, puestos y títulos, tierras, almas, estrellas, gloria y mucho más de otros que pagaron el precio por ellos. Y la única respuesta de Dios hacia ellos, si no se arrepienten (se apartan de este camino y mentalidad equivocada) antes de que expire su tiempo de gracia para el arrepentimiento (Apocalipsis 2:21), es confrontarlos, luego sacudir de ellos lo que robaron a otro, y luego eliminarlos de la tierra porque rechazaron lo que Él quería para ellos. Es decir, su rechazo y codicia le hablaron a los cielos de que no necesitaban seguir existiendo en la tierra.
Esta es una enseñanza muy sobria sobre los caminos mas altos y los pensamientos mas altos de Dios que muchos en su cuerpo y en el mundo ignoran, y por eso acaban en el lado equivocado de su destino por violar muchas leyes del Reino de los cielos debido a su ignorancia de ellas y sus efectos, y además lo hacen sin arrepentirse nunca.
(1) DAY 17 Fast of the First Fruits | 21 Days Prayer & Fasting | COMMAND YOUR MORNING
A
Dios solo sea toda la gloria**
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