Wednesday, May 15, 2019

Aprendiendo a Encender la luz de la Sabiduría de Dios


Génesis 1:1-2
1”En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba sin orden y vacía. Había tinieblas sobre la faz del océano, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.
3 Entonces dijo Dios: “Sea la luz”, y fue la luz.”

El hombre ha estado caminando en una forma de estupor, tropezando y deslizándose por la vida debido a la oscuridad a la que ha sido sometido desde los tiempos de Adán. Él pensó que podía vivir sin tener una relación y comunicarse con Dios para asociarse con Él con el fin de que su poder sobrenatural se demostrara en su vida y también a través de su vida para otros. La mentira que el enemigo le dijo a Eva hizo que ella la compartiera con Adán a través del fruto prohibido del árbol del conocimiento del bien y el mal. Eso hizo a su vez que ambos se deshicieran de la gloria de Dios con la que una vez contaban.

Comer de este árbol del bién y del mal convirtió al hombre en un ser lleno de ilusión y vacío de la realidad (de la palabra de Dios y su poder sobrenatural cuando es demostrada) que viene a nosotros por nuestro conocimiento de quién Él es y de los caminos de su Reino. El enemigo quería que Adán y Eva pensaran que eran como Dios sabiendo la diferencia entre el bien y el mal. Pero lo que realmente sucedió es que al comer del fruto del árbol que Dios les había dicho que no comieran, pudieron ver su desnudez. Esto trajo consigo una transformación que Dios no quería para ellos. Génesis 3:4-7 dice,

4 Entonces la serpiente dijo a la mujer:
—Ciertamente no morirán. Es que Dios sabe que el día que coman de él, los ojos les serán abiertos, y serán como Dios, conociendo el bien y el mal.
6 Entonces la mujer vio que el árbol era bueno para comer, que era atractivo a la vista y que era árbol codiciable para alcanzar sabiduría. Tomó, pues, de su fruto y comió. Y también dio a su marido que estaba con ella, y él comió. Y fueron abiertos los ojos de ambos, y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.”

La transformación fue una en que la oscuridad los provocó temer y este temor fue la entrada principal que los motivó a alejarse y esconderse de Dios y la sabiduría que viene de nuestra comunión con Él. Entonces, el empezó a rechazar a Dios y pensar que podía vivir en la tierra en sus propios términos. En otras palabras, pensó que podía vivir por obras de la carne y no por la gracia de Dios que los hizo partícipes de su gloria y su poder.

Como dice la escritura en Génesis 1:3, tiene que haber luz en nosotros para que sigamos el camino correcto hacia nuestro caminar con Dios y la vida abundante que Cristo murió para darnos. Y esta luz sólo puede venir cuando caminamos con la sabiduría de Dios. Esta sabiduría proviene de un tipo diferente de temor que el que la serpiente causó que Adán y Eva aceptaran en sus vidas. Proverbios 1:7 revela la diferencia de este temor.

El temor del SEÑOR es el principio
del conocimiento;
los insensatos desprecian la sabiduría y la disciplina
.”

La Version Palabra de Dios para Todos (PDT) lo dice de esta manera, “Respetar al SEÑOR es el principio de la sabiduría;
    los tontos desprecian la sabiduría y la disciplina
.”


Job 1:1 también habla de cómo Job caminó en este tipo de temor reverencial del Señor que forma nuestro verdadero carácter y nos ayuda a aplicar esta sabiduría en nuestras vidas que comienza con el honor hacia Él, ya que produce en nosotros que vivamos con integridad y rectitud ante su vista cuando confiamos y creemos en su palabra y promesas. Dice,

Hubo un hombre en la tierra de Uz, que se llamaba Job. Aquel hombre era íntegro y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.”

El temor al que el enemigo expuso a Adán y Eva es un temor a la desnudez (ya no se veian como hijos de Dios y co-creadores con Él en la tierra) que les hizo coser las fajas hechas de hojas de higuera. Hemos mencionado antes que el significado de la higuera es que el hombre camina en la ilusión e imaginación de su mente acerca de las cosas que le podrían suceder a él o a su alrededor si no hace algo por su propia voluntad y fuerza para evitarlo o cambiarlo. El problema con esta opinión es que no incluye el consejo y la dirección de Dios para que él tome mejores decisiones que le traerán los resultados divinos y la libertad del cautiverio del enemigo porque no viene de la sabiduria de Dios sino de la sabiduria carnal del hombre.

Este tipo de oscuridad el hombre todavía experimenta hoy en día debido a su rechazo a Dios. Él rechaza conocerlo con el fin de caminar como si él también es Dios. Cuando un hombre vive aparte de la sabiduría de Dios, tampoco practica la autodisciplina para seguir sus caminos. Eso también trae la falta de discernimiento de la forma en que debe ir o de cómo prevenir el mal en su vida que podría hacer que se tambalee a lo largo del camino como un hombre que no ve por donde anda. Además, no hay entendimiento ni conocimiento de cómo caminar en la integridad y la verdad para poder instruir a la próxima generación en los caminos de Dios como se nos manda.

Deuteronomio 4:9 muestra cómo se nos manda a recordar al Señor, su Palabra, y sus poderosos actos a nuestro favor y pasar esta instrucción a nuestros hijos. Pero los hombres o cabezas de los hogares son los ordenados para hacer esto. Ellos fueron los que lucharon las batallas en el camino a la tierra prometida y vieron la derrota del enemigo. Por lo tanto, de la experiencia de primera mano que tenían, fueron los comandados para pasar la instrucción del Señor a sus hijos. Dice,

Solamente guárdate y guarda diligentemente tu alma, no sea que te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni que se aparten de tu corazón durante todos los días de tu vida. Las enseñarás a tus hijos y a los hijos de tus hijos.”
El Salmo 45:17 nos muestra cómo los sacerdotes también seguian esta ordenanza y se la enseñaban a las congregaciones bajo su cuidado:

 Haré perpetua la memoria de tu nombre
en todas las generaciones,
por lo cual te alabarán los pueblos eternamente y para siempre
.”

Sin embargo, el Salmo 78:40-42 nos dice cómo Asaf desobedeció y cómo en su desafío eligió no recordar a Dios y las poderosas obras de su mano a favor de ellos. Dice,
40”¡Cuántas veces lo amargaron
en el desierto;
lo entristecieron en la sequedad!
41 Volvían a probar a Dios
e irritaban al Santo de Israel.
42 No se acordaron de su mano
en el día que los redimió del adversario
,”

Lo que siguió en lugar de recordar a Dios fue un ensayo de los pensamientos y percepciones traídos por el temor de lo desconocido que habían aprendido a vivir y que pasaron a la siguiente generación en lugar de transmitir confianza en Dios y su poder sobrenatural para salvar, libertar, sanar, luchar por ellos, proveer, santificar y guiarlos por el camino hacia el cumplimiento de sus planes y propósitos para el hombre.

Por esta razón, muchos se han desviado del camino y los que se han perdido ni siquiera saben que caminan en tinieblas y que esto conduce a la destrucción. Job también sucumbió a este tipo de temor en un momento en que estaba siendo probado por Dios a través de los ataques de Satanás para ver si maldecía a Dios. Job 3:25-26 dice,

25 El miedo que presentía me ha sobrevenido;
lo que me daba terror me ha acontecido.
26 No tengo tranquilidad;
no tengo quietud; no tengo sosiego; más bien, me invade la desesperación
.”
Job 12:25 también dice,
”No teniendo luz van palpando
las tinieblas,
y los hace tambalear como borrachos
.”


Pero Dios quiere que nos alejemos de la oscuridad del temor a Él y a lo desconocido y nos volvamos a escoger tener plena confianza en Él y en su poder para ayudarnos a vivir la vida en abundancia con plenitud y hasta que rebose (Juan 10:10). Dijimos que por esto, su hijo Jesús murió y es el Padre quien nos conduce a Él, la luz porque Juan 8:12 revela a Jesús como la luz del mundo:
Jesús les habló otra vez a los fariseos diciendo:
—Yo soy la luz del mundo. El que me sigue nunca andará en tinieblas sino que tendrá la luz de la vida.”

Efesios 1:17-19 también demuestra que al ser inundados con la luz de Dios a través de Jesucristo, podemos recibir el Espíritu de sabiduría y revelación de los misterios y secretos de su Reino que nos ayudan a conocer nuestros llamados y la riqueza de la gloriosa herencia que Dios tiene en nosotros, sus escogidos. También nos a ayuda a conocer la ilimitada grandeza de su poder en nuestra vida a través de su palabra, sin medida, y de una manera que sobrepasa para nosotros que creemos. Esto es importante entender para que caminemos en su luz y gloria que nos permiten crecer y vencer todos los obstáculos a cada nivel de nuestro caminar con Él. Dice,

17 Pido que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, les dé espíritu de sabiduría y de revelación en el pleno conocimiento de él; 18 habiendo sido iluminados los ojos de su entendimiento para que conozcan cuál es la esperanza a la que los ha llamado, cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, 19 y cuál la inmensurable grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la operación del dominio de su fuerza.”
Salmos 119:105 también revela esto diciendo,
Lámpara es a mis pies tu palabra
y lumbrera a mi camino
.”

Por lo tanto, aprender a andar en la luz de Dios a través de su Hijo Jesucristo significa que caminamos en su sabiduría y es más fácil entender sus instrucciones en nuestros tiempos de comunión con Él al leer su palabra y escuchar su voz. Así podemos co-crear con El con autoridad y ser conductos de su poder sobrenatural en la tierra. El estar inundados de su luz también nos ayuda a reconocer su voz y a no seguir la voz del enemigo (Juan 10:27).
Vamos a pedirle que nos ayude a ser inundados con su luz y sabiduría así como el apóstol Pablo oró en nombre de los que vivieron bajo su esfera de influencia y autoridad.

Sólo a Él sea toda la gloria. ▪

Imágenes por Google Images

Escrituras tomadas de la Version Reina Valera Actualizada 2015

Saturday, April 13, 2019

Cuando Nuestro Libro de Destino es Editado


Mateo 25:24-30
24 Pero cuando se presentó el que había recibido mil monedas, dijo: “Señor, yo te conozco que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. 25 Y como tuve miedo, fui y escondí tus mil monedas en la tierra. Aquí tienes lo que es tuyo”. 26 Su señor respondió y le dijo: “¡Siervo malo y perezoso! ¿Sabías que cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí? 27 Por lo tanto, debías haber entregado mi dinero a los banqueros y, al venir yo, habría recibido lo que es mío con los intereses. 28 Por tanto, quítenle las mil monedas y denlas al que tiene diez mil monedas. 29 Porque a todo el que tiene le será dado, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. 30 Al siervo inútil échenlo en las tinieblas de afuera”. Allí habrá llanto y crujir de dientes.” RVA - 2015

Esta historia en realidad tiene dos lados. Comenzando en el versículo 19 de Mateo 25 (no escrito aquí) vemos que existe el lado de los dos primeros siervos que, cuando fueron llamados a presentarse para dar cuentas de lo que habían hecho con las monedas que se les había confiado, se descubrió que habían tomado los riesgos necesarios para multiplicarlas según la norma del Reino de Dios. Pero en esta enseñanza nos vamos a centrar en lo que pasó con el siervo que no tomó los riesgos necesarios y quizo sentirse seguro con lo que tenía.

El versículo 24 explica esta norma del Reino de Dios y dice, Pero cuando se presentó el que había recibido mil monedas, dijo: “Señor, yo te conozco que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste." Debido a que la tierra es del Señor y la plenitud de la misma (Salmo 24:1), Él puede decidir quién siembra algo y quién llega a cosecharlo. Y cuando entendemos este estáncia de Dios, cuando sembramos algo nos podemos regocijar con aquellos que lo cosechan. Juan 4:37-38 también describe,

37 Porque en esto es verdadero el dicho: “Uno es el que siembra y otro es el que siega”. 38 Yo los he enviado a segar lo que ustedes no han labrado. Otros han labrado, y ustedes han entrado en sus labores.”
Amós 9:13-14 nos explica lo que sucede cuando los que siembran trabajan juntos con los que cosechan: la restauración sucede y las cosas que cayeron en ruinas pueden ser reconstruidas.

13 He aquí, vienen días —declara el Señor—
cuando el arador alcanzará al segador,
y el que pisa la uva al que siembra la semilla;
cuando destilarán vino dulce los montes,
y todas las colinas se derretirán.
14 Restauraré el bienestar de mi pueblo Israel,
y ellos reedificarán las ciudades asoladas y habitarán en ellas;
también plantarán viñas y beberán su vino,
y cultivarán huertos y comerán sus frutos
.” LBLA

Pero volviendo a la historia del siervo infiel en Mateo 25, él pensó que estaba haciendo lo correcto al aferrarse al talento, el don, la provisión o la posición que le dieron en nombre de otros, pero poco sabía que actuaba de manera presuntuosa y como la escritura dice, terminó haciendo menos de lo menos. Esto esperemos que abra nuestros ojos a las realidades de la norma del Reino de Dios para nosotros. Somos llamados creyentes y aquellos que estamos predestinados a caminar conforme a los designios de su Reino. Para explicar más, todos tenemos un libro de destino escrito sobre nosotros.


Este libro menciona los planes y propósitos de Dios para nosotros, así como el cómo, cuándo y en qué forma debemos cumplir nuestro destino en la tierra. Pero sabiéndolo o no esto el irnos en contra de la corriente del Reino de Dios crea un vacío para nosotros. En otras palabras, cuando no caminamos en alineación con Dios y los principios de su Reino que aprendemos a aplicar en nuestra vida a medida que pasamos valioso tiempo de intimidad con Él, entonces no podemos estar posicionados cuando llegue el momento de cumplir nuestro destino.

La desobediencia contínua da como resultado que nuestro libro de destino o libro de la vida sea editado o alterado. Cuando se edita nuestro libro, hay partes de nuestro llamado que son removidas y dadas a otros que se encuentran fieles de acuerdo con las normas del Reino de Dios. La parte triste de esto es que hay personas que han sido fieles a Dios y al avance de su Reino a través de sus vidas durante muchos años hasta que una desobediencia particular y persistente puede descarrilarlos hasta el punto de encontrar su destino alterado porque fue editado lejos de la intención original de Dios para ellos. Podemos ver esto en 1 Samuel 2:27-30,

27 Entonces un hombre de Dios vino a Elí y le dijo: Así dice el Señor: “¿No me revelé ciertamente a la casa de tu padre cuando ellos estaban en Egipto, esclavos de la casa de Faraón? 28 “¿No los escogí de entre todas las tribus de Israel para ser mis sacerdotes, para subir a mi altar, para quemar incienso, para llevar un efod delante de mí? ¿No di a la casa de tu padre todas las ofrendas encendidas de los hijos de Israel?29 “¿Por qué pisoteáis mi sacrificio y mi ofrenda que he ordenado en mi morada, y honras a tus hijos más que a mí, engordándoos con lo major de cada ofrenda de mi pueblo Israel?” 30 Por tanto, el Señor, Dios de Israel, declara: “Ciertamente yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí para siempre”; pero ahora el Señor declara: “Lejos esté esto de mí, porque yo honraré a los que me honran, y los que me menosprecian serán tenidos en poco.” LBLA


Cuando las cosas nos han sido robadas por el enemigo, con la ayuda de Dios podemos verlas restauradas e incluso multiplicadas en nuestras vidas porque no desistimos de perseguir lo que Dios dijo es nuestro. Esto es diferente de cuando nos hemos extraviado del sendero de la rectitud y nos negamos a regresar. Cuando se nos advierte una y otra vez de volver de nuestro mal hacer y nos negamos, podemos terminar siendo expulsados del lugar que originalmente fuimos llamados a ocupar sin forma de volver de nuevo. Ezequiel 3:20-21 ilustra esto,
20 Y cuando un justo se desvíe de su justicia y cometa iniquidad, yo pondré un obstáculo delante de él, y morirá; porque tú no le advertiste, él morirá por su pecado, y las obras de justicia que había hecho no serán recordadas, pero yo demandaré su sangre de tu mano. 21 Sin embargo, si tú has advertido al justo para que el justo no peque, y él no peca, ciertamente vivirá porque aceptó la advertencia, y tú habrás librado tu vida.”

Como sabemos, esto es lo que le sucedió a Adán y Eva después de que desobedecieron el único mandato de Dios de no comer del fruto del árbol del cual se le había advertido no comer (Génesis 2:16-17). Daniel 4:34-35 nos revela la postura de Dios como nuestro Dios, Creador, Gobernante y Señor. Algo que el rey Nabucodonosor tuvo que aprender por sí mismo mientras pasaba siete años en el desierto de pruebas porque el orgullo fue encontrado en su corazón y reclamó sus logros y poder para gobernar como algo que consiguió sin dar gloria a Dios por ellos. Es Dios quien nos da el poder de obtenerlos (Deuteronomio 8:18) para que podamos cumplir su mandato para nosotros y para nuestras generaciones. Dice,

34 Pero al fin de los días, yo, Nabucodonosor, alcé mis ojos al cielo, y recobré mi razón, y bendije al Altísimo y alabé y glorifiqué al que vive para siempre;
porque su dominio es un dominio eterno,
y su reino permanece de generación en generación.
35 Y todos los habitantes de la tierra son considerados como nada,
mas El actúa conforme a su voluntad en el ejército del cielo
entre los habitantes de la tierra;
nadie puede detener su mano,
ni decirle: “¿Qué has hecho?
’” LBLA

Pero la Biblia nos advierte en Isaías 51:1 que debemos mirar a la roca desde donde fuimos excavados y hasta el hoyo de la fosa del la cual nos caímos porque elegimos seguir la rectitud. Esto significa que Dios siempre quiere que volvamos a Él y al sendero del que nos desviamos. El enemigo envía su nube demoníaca de confusión y distracciones que alejan a muchos del camino correcto en su intento de descarrilar su destino. Pero Dios nunca deja de llamarlos de regreso.

El Señor, que está celoso de nuestra devoción y que nuestra adoración sea sólo a Él, todavía tiene su mirada hacia aquellos que deciden volver a caminar fielmente con Él. Así que mientras que las cosas que se perdieron debido al descarrilamiento y la desalineación a su voluntad y sus caminos no pueden regresar de la misma manera, una vez que volvamos al camino correcto, aunque sea estrecho y cuesta arriba, podemos estar seguros de ver cómo Él nos restaurará y nos ampliará de nuevo no sólo en nuestro territorio, sino en nuestra influencia y capacidad para recibir más de Él y las riquezas y la bondad de su Reino.

Esto sucede porque perseguimos la gloria que se perdió en nuestras vidas. En otras enseñanzas de esta pagina de blog hemos dicho que Adán y Eva no pudieron restaurar su gloria y, en cambio, vivieron el resto de sus vidas y sudando para obtener lo que una vez recibieron cuando caminaron bajo la nube de gloria de Dios continuamente. Por lo tanto, si elegimos regresar a Dios y sus caminos, podemos estar seguros de ver la gloria de Dios restaurada en nuestra vida cuando completamos el mandato de Dios en el proceso que Él elige para que caminemos hacia esa manifestación.
Sólo él será toda la gloria. ▪

Imágenes cortesía de Google Images

Sunday, March 17, 2019

La Importancia de Seguir el Sendero Ordenado para Nosotros


Efesios 2:10
Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para hacer las buenas obras que Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” 

Aquellos de nosotros que somos maduros en el conocimiento de quien Dios nuestro Señor es y en sus caminos sabemos que estamos en este mundo para hacer lo que ha sido predestinado para nosotros desde los cimientos del mundo. Para poder hacer eso debemos continuamente buscarlo para averiguar qué pasos tomar que nos ayuden a seguir el camino establecido para nosotros.  Pero hay otras personas que todavía se tambalean al pensar que no pueden controlar sus vidas y hacer que las cosas trabajen de acuerdo a lo que ellos imaginan para sí mismos.

Pero la verdad es que Dios nos puso en esta tierra para hacer las cosas precisas que Él nos ha dado la gracia de estar predispuestos y hacer esas cosas por su buen placer (Filipenses 2:13). Por medio de esto podemos avanzar su Reino en la tierra, expandirlo, y también conquistar en nuestras esferas de influencia por su poder y autoridad delegada a nosotros.

La escritura dice que somos obra de Dios. Esto significa que Él ha invertido en nosotros y ha colocado en nosotros lo que necesitamos para hacer aquello para lo que nos creó. Estamos equipados, transformados, preparados, hechos a su imagen y semejanza para decir y hacer como lo vemos a Él diciendo y haciendo para poder llevar a cabo las obras más grandes que las que Jesús hizo el cual Él dijo que haríamos en la tierra.

Esto también significa como ya se ha establecido, que fuimos hechos para tomar los caminos que Dios ha preordenado para nosotros. Por su Espíritu, Él nos guía hacia los senderos y a través de ellos, así que vivimos todo lo escrito para que lo logremos, porque sólo somos un pequeño punto en su lienzo en comparación con la vista panorámica de todo lo que Él ha planeado para la humanidad y en nombre de sus hijos e hijas quienes Él está usando para un momento como este. Salmos 37:23-24 nos dice,

23 Por el SEÑOR son afirmados los pasos del hombre,
y él se complacerá en su camino.
24 Si cae, no quedará postrado
porque el SEÑOR sostiene su mano
.”

Esta escritura es clara en mostrar que Dios espera que nosotros tomemos esos caminos que Él nos lleva a tomar por su Espíritu. Esto es esencial para nosotros porque incluso si tropezamos y nos salimos del sendero, mientras reconozcamos nuestro error y con un corazón humilde clamamos a Él que nos ayude a regresar, podemos estar seguros de que nos enviará ayuda para estar en la posición correcta en Él. Pero cuando nos negamos a volver al camino, demostramos que creemos ser nuestros propio dios y nuestra ambición egoísta es más importante para nosotros.

El problema con eso es que al elegir hacer nuestra propia voluntad, estamos perdiendo el hacer lo que fuimos creados hacer por nuestro Creador y Señor y esto hace que las cosas que nos negamos hacer pongan una demanda sobre nuestro destino y nos desafíen hasta el punto que se oponen a nosotros porque nos negamos a cumplir con lo que sólo fue ordenado y diseñado para que nosotros cumpliéramos en la tierra. Jonás es un gran ejemplo de esto. Jonás 1:1-4 nos dice, aunque les exhorto a que lean todo el capitulo,


1 La palabra del SEÑOR vino a Jonás hijo de Amitai diciendo: ‘Levántate y ve a Nínive, la gran ciudad, y predica contra ella porque su maldad ha subido a mi presencia’.
Entonces Jonás se levantó para huir de la presencia del SEÑOR a Tarsis. Descendió a Jope y halló un barco que iba a Tarsis; y pagando su pasaje entró en él para irse con ellos a Tarsis huyendo de la presencia del SEÑOR. Pero el SEÑOR lanzó un gran viento sobre el mar y se produjo una enorme tempestad de manera que el barco estaba a punto de romperse.” 

Cuanto más nos desviamos del camino, más nos cegamos y nos ensordecemos a lo que debemos hacer. Cuando le pedimos al Señor Jesús que viniera a nuestro corazón y se hiciera nuestro Señor y Salvador, también renunciamos a nuestra voluntad de hacer nuestras propias ideas de las cosas para tomar en su lugar su voluntad de Dios para nosotros. Nos pusieron en esta tierra para hacer sólo lo que agrada a nuestro Señor y Padre. Aparte de Él y de su voluntad para nosotros, no hay nada que podamos hacer que podremos mantener. Juan 5:30 nos dice esto,

Yo no puedo hacer nada de mí mismo. Como oigo, juzgo; y mi juicio es justo porque no busco la voluntad mía sino la voluntad del que me envió.”
La falta de discernimiento de la voluntad de Dios para nosotros y para los demás que nos rodean es una razón importante por la cual muchos son débiles, enfermos y otros se han dormido (han muerto) como se observa en 1 Corintios 11:27-32 que dice,

27 De modo que cualquiera que coma este pan y beba esta copa del Señor de manera indigna, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor. 28 Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y coma así del pan y beba de la copa. 29 Porque el que come y bebe, no discerniendo el cuerpo, juicio come y bebe para sí. 30 Por eso hay entre ustedes muchos enfermos y debilitados, y muchos duermen. 31 Pero si nos examináramos bien a nosotros mismos, no se nos juzgaría. 32 Pero siendo juzgados, somos disciplinados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo.”

Esta es una palabra difícil, pero necesaria para ayudarnos a ver que no somos propiedad nuestra (Psalm 24:1) y no diseñamos nuestros propios destinos aparte de la voluntad de Dios para nosotros. El preocuparse más por las cosas que nos hacen lucir bien ante el mundo que nos rodea puede hacernos perder nuestra vida y renunciar a nuestro destino si no rendimos nuestra vida completamente al Señor nuestro Dios. Mateo 16:25-27 expande en este entendimiento diciendo,

25 Porque el que quiera salvar su vida la perderá, y el que pierda su vida por causa de mí la hallará. 26 Pues, ¿de qué le sirve al hombre si gana el mundo entero y pierde su vida? ¿O qué dará el hombre en rescate por su vida? 27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces recompensará a cada uno conforme a sus hechos.”


Mientras estemos en la tierra, nunca "llegaremos" al punto en el que no necesitemos mantener y luchar para no sólo mantener los niveles de logros que hemos obtenido para el Reino de Dios. También estamos aquí para seguir creciendo y avanzando hacia los nuevos niveles que Dios tiene para que crezcamos a través de las revelaciones que recibimos durante nuestros tiempos de intimidad con Él. Durante estos tiempos también recivimos conocimiento, comprensión, y la renovación de nuestras mentes que cambian nuestra mentalidad equivocada y destruyen las fortalezas demoníacas que nos alejaban de su verdad y de alcanzar las revelaciones más elevadas de los pensamientos de Dios para nosotros.

Isaías 55:6-9 despleja para nosotros la importancia por la que debemos aspirar siempre alcanzar los caminos más elevados de Dios en nuestra vida y cada vez que deseamos sentir la necesidad de crecer en nuestra esfera de influencia y autoridad para que su gloria se muestre en nosotros y a través de nosotros. Dice,

6 ¡Busquen al SEÑOR mientras puede ser hallado! ¡Llámenlo en tanto que está cercano! Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos. Vuélvase al SEÑOR, quien tendrá de él misericordia; y a nuestro Dios, quien será amplio en perdonar. “Porque mis pensamientos no son sus pensamientos ni sus caminos son mis caminos, dice el SEÑOR. Como son más altos los cielos que la tierra, así mis caminos son más altos que sus caminos, y mis pensamientos más altos que sus pensamientos.”

Esta es la única manera en que podemos seguir siendo usados por Él mientras declaramos y esperamos la manifestación de sus promesas hechas a nuestros antepasados como se afirma en Isaías 46:10 que dice, “’Yo anuncio lo porvenir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no ha sido hecho. Digo: ‘Mi plan se realizará, y haré todo lo que quiero’.”

En su fidelidad, Dios ha escogido manifestar en nuestras generaciones las cosas que Él planeó para estos tiempos finales a través de nuestras generaciones. Por lo tanto, hay un precio a pagar para ver esas promesas cumplidas en nuestra vida, y como todo buen soldado en su ejército, sabemos que estamos sostenidos por su mano mientras Él va delante de nosotros y nos prepara el camino cuando nos encontramos con obstáculos que no podemos eliminar por nuestra propia habilidad humana porque las batallas son espirituales. Miqueas 2:13 nos dice esto,

El que abre camino subirá delante de ellos y abrirán brecha. Pasarán por las puertas y saldrán; su rey pasará delante de ellos, y a la cabeza de ellos irá el SEÑOR’.”

Además, también fuimos diseñados para siempre necesitarlo porque las promesas que Él hace están siempre más allá de nuestra capacidad y habilidad de cumplirlas por nosotros mismos. Si este fuera el caso, nunca lo necesitaríamos para ayudarnos a obtener esas promesas. Pero esto nos sirve como una oportunidad para reconocer nuestra insignificancia aparte de Él al humillarnos bajo su poderosa mano hasta el momento en que Él nos eleva para ser honrados en nuestro lugar de asignación (1 Pedro 5:6).
Sólo para él sea toda la gloria. ▪

Escrituras tomadas de la Version Reina Valera Actualizada (RVA-2015).
Imágenes cortesía de Google Images

Sunday, March 10, 2019

Sacrificando Tu Pasado para Tener un Futuro



Genesis 22:1-2

1”Aconteció después de estas cosas que Dios probó a Abraham, diciéndole:
—Abraham.
Él respondió:
—Heme aquí.
Y le dijo:
—Toma a tu hijo, a tu único, a Isaac a quien amas. Ve a la tierra de Moriah y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.
Después de que Isaac, el único hijo prometido a Abraham y Sara, algunas cosas ocurrieron. Una de ellas fue que a Hagar e Ismael (el hijo de Abraham con Hagar la sirvienta de Sara) se les pidió que dejaran a la familia que Dios había escogido para conformarse a Él y que estaba formada por Abraham, Sarah e Isaac solamente. Los que no eran parte del plan original fueron despachados. ¿Pero por qué tuvieron que hacer eso? Lo hicieron porque ellos habían sucumbido a sus viejas formas de obtener las cosas que buscaban, antes de que Abraham tuviera una relación fuerte con Dios.

Abraham y Sara, (Abram y Sarai antes de que Dios los transformara), tenían un trasfondo vinculado a la hechicería (brujería), la manipulación y el control. Génesis 11:28-31 habla de su tierra natal, que era la tierra de los caldeos. Los caldeos eran personas conocidas por su idolatría. Su sistema religioso era la hechicería/el ocultismo (adoración a otros dioses de la astrología y la magia). Dios quiso despojar a Abraham de ese tipo de antecedentes en ese territorio, y también ayudarlo a renovar su mente enseñándole a confiar completamente en Él como la fuente que podría suministrar todas las necesidades que pudiera tener.

El espíritu que rige el sistema religioso caldeo es el espíritu anticristo con el que Dios juró lucharía en Éxodo 17:14-16 y cuya memoria aniquilaría en cada generación. Amalec era el rey que representaba el espíritu anticristo — un espíritu violento que se opone a todo lo que es de Cristo, y de su Reino porque busca robar su adoración en el corazón del pueblo, y reemplazarlo con la adoración a ídolos (todos tipo de cosas hechas por el hombre/cosas creadas/materiales) y utiliza un sistema religioso de legalidad y normas donde ocurre todo tipo de abominaciones y donde las personas que están bajo su influencia buscan manifestar este reemplazo en la tierra. Dice,

14—Escribe esto en un libro como recordatorio, y di claramente a Josué que yo borraré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo.
15 Moisés edificó un altar y llamó su nombre “el SEÑOR es mi bandera”. 16 Y dijo:
—Por cuanto alzó la mano contra el trono del SEÑOR, el SEÑOR tendrá guerra contra Amalec de generación en generación.


Veremos un ejemplo en Isaías 47:1, 11-13 de cómo Dios está decidido a desaparecer la idolatría, la hechicería y la doctrina demoníaca del espíritu anticristo (sistema babilónico) que incluso ha impregnado su iglesia. Dice,

1 Desciende y siéntate en el polvo, oh virgen hija de Babilonia. Siéntate en la tierra, sin trono, oh hija de los caldeos; porque nunca más volverás a ser llamada ‘tierna y delicada’.
11 Vendrá sobre ti un mal que no podrás impedir con conjuros. Caerá sobre ti una ruina que no podrás evitar con rescate. De repente vendrá sobre ti una devastación que no te imaginas.
12 “Persiste, pues, en tus encantamientos y en tus muchas hechicerías, con las cuales te has desvelado desde tu juventud. Quizás puedas sacar algún provecho; quizás puedas ocasionar terror. 13 Te has agotado con tus muchos planes. Pues que se pongan de pie y te libren tus astrólogos, los que contemplan las estrellas y anuncian el comienzo de los meses, para pronosticar lo que vendrá sobre ti.”

Debido al antiguo trasfondo de idolatría que tenía Abraham, Dios trató de probarlo para ver si trataría a su hijo prometido como un ídolo. Recuerden que Abraham y Sara trataron de tener a su propio modo el hijo que Dios les prometió. Sarah le cedio a Abraham Hagar (su empleada egipcia) para acostarse con él. De esta unión sexual que no era lo que Dios había planeado para ellos, Hagar quedó embarazada y tuvo a Ismael.

Muchos de nosotros conocemos las consecuencias que hoy todavía se manifiestan en algunas naciones de Oriente Medio de la violencia y la persecución contra Israel y otras naciones debido a la entrada del espíritu anticristo al que Abraham y Sarah dieron entrada a través de su unión con Hagar. Esta entrada llegó cuando se adelantaron a Dios y trataron de hacer manifestar la promesa de Dios sin su ayuda. Ellos hicieron esto tomando en cuenta el mismo sistema de control y manipulación que habían conocido en su juventud.

Para empeorar las cosas, Hagar también tenía el mismo tipo de antecedents de idolatria que ellos. Pero Dios quiso eliminar toda esa forma de pensar equivocada y reemplazarlo con la total confianza y creencia en Él para darles el hijo que habían esperado por tanto tiempo, incluso años después de que Isaac naciera. Dios buscaba que ellos estuvieran libres de cualquier rastro de idolatría. Por eso el Señor le pidió a Abraham que matara a Isaac. Afortunadamente, para entonces Abraham había aprendido a confiar en el Señor, Dios de toda la tierra, quien le había hecho muchas promesas maravillosas. Algunas de esas promesas se destacan en Génesis 12:2-3 que nos dice,


2 Yo haré de ti una gran nación. Te bendeciré y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y a los que te maldigan maldeciré. Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra’.

Abraham había aprendido a negar y renunciar a toda lealtad con su antiguo trasfondo de idolatría y, en cambio, optó por confiar plenamente en el Señor que si Él le pidió que levantara su cuchillo en contra su hijo, Él tenía la respuesta de cómo ayudarle a recuperarlo. De la misma manera, Dios el Padre, entregó a su Hijo unigénito, Jesús (Juan 3:16), quien tomó los pecados del mundo sobre Él (Isaías 53:5). También tomó el lugar del espíritu anticristo el cual el pueblo era culpable de adorar, y pagó la pena de ser maldecido que Él no merecía, porque la Biblia dice que maldito es el que está colgado en un madero. Gálatas 3:13-14 explica,

13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley al hacerse maldición por nosotros (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), 14 para que la bendición de Abraham llegara por Cristo Jesús a los gentiles, a fin de que recibamos la promesa del Espíritu por medio de la fe.”
Así que puedes buscar confiar en Dios, en lugar de tratar de controlar y manipular tus circunstancias para salir de ellas por medio de la idolatría de cualquier tipo. Permite que Dios te transforme por la renovación de tu mente (Romanos 12:1-2) para que no te conformes a este mundo y su sistema de idolatría malvada. Tú puedes comenzar este proceso pidiéndole a Jesús que se convierta en tu Salvador y Señor, y confiesa que has pecado contra Él y contra su Reino. También decide renunciar a cualquier lealtad con la idolatría y el ocultismo.

Luego, busca ir a una iglesia y ser bautizado(a) en el agua. También, pídele al Señor que te bautice con su Espíritu, de modo que sea por medio de su espíritu que eres conducido a vivir una vida llena de Él. Estudia su palabra con personas que puedan ayudarte a entenderla y enseñarte a conocerlo a través de su palabra.

Puedes ir a mi página de Facebook "Vivir como ciudadanos del cielo" y deja un mensaje. Te dirigiremos a donde podrías ir para aprender más acerca de Dios, su hijo Jesús, como seguir el liderazgo de su Espíritu Santo, y de esa manera no sólo llegar a conocerlo a Él, sino también conocer el propósito por el cual has sido puesto en la tierra y llamado por Él.
Sólo a Dios sea toda la gloria. ▪

Imágenes cortesía de Google Images

Las escrituras fueron tomadas de la Versión Reina Valera Actualizada 2015 (RVA 2015) a menos que se indique lo contrario.

Tuesday, February 26, 2019

Entendiendo la Forma Bíblica Verdadera de Dar


Mateo 6:24
Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá al uno y amará al otro, o se dedicará al uno y menospreciará al otro. No pueden servir a Dios y a las riquezas.”

Muchos de nosotros hemos oído hablar de la doctrina de dar esperando recibir en proporción o por encima de lo que hemos dado, pero esto no es una doctrina Bíblica. Esto los puede alarmar, pero lo que se practica aquí es en realidad la doctrina del comercio (donde se hace un intercambio de un artículo o dinero para recibir una mercancia). El que hizo el comercio en la escritura fue el diablo y a través de su principado de Baal (dios de la agricultura a cargo del sistema económico satánico que es venerado por muchos que practican el ocultismo y la idolatría) y su espíritu de avaricia/Mammon (medio hombre-medio toro símbolo del dios de la riqueza obtenida por la codicia).

Este es también el sistema utilizado en el mundo y aquellos bajo la influencia de este Principado dan sólo con la expectativa de recibir algo a cambio, especialmente para su propio beneficio. Un ejemplo de esto es cuando Amán quiso dar 330,000 kilos de plata para ver que el pueblo judío que vivía dentro de las provincias del gobierno del rey Asuero fuese eliminado. Él intercambió el dinero con la expectativa de presenciar la eliminación del pueblo judío en esa zona. Lo hizo por su propio beneficio al ser utilizado por el enemigo para expandir su reino satánico en la tierra a través de la posición de autoridad que ocupaba Amán. Esther 3:8-9 dice,

8 Luego Amán dijo al rey Asuero:
—Hay un pueblo disperso y separado entre los pueblos en todas las provincias de tu reino, cuyas leyes son diferentes de las de cualquier pueblo. Ellos no observan las leyes del rey y el rey no tiene ventaja en dejarlos vivir. Si al rey le parece bien, que se decrete por escrito que se los destruya, y yo pesaré en manos de los administradores de las obras públicas trescientos treinta mil kilos de plata, que serán traídos a los tesoros del rey.”

Ezequiel 28:16, 18 también nos describe las maneras comerciales de Satanás que, después de servir al Señor cubriéndolo con su adoración, se elevó con altanaería y orgullo y comenzó a hacer cosas que demostraban que él esperaba recibir algo similar a la adoración que Dios estaba recibiendo de él. Dice,

16 “” ‘A causa de tu gran comercio
te llenaron de violencia y pecaste. Por eso, te expulsé del monte de Dios,
y un querubín protector hizo que desaparecieras de en medio
de las piedras de fuego."

18 "Por tus muchos pecados
y por la iniquidad de tu comercio profanaste tu santuario.
Yo, pues, hice que en medio de ti
se desatara y te devorase el fuego.
Te convertí en cenizas sobre la tierra ante los ojos de cuantos
te observaban.”


Pero el tipo Bíblico de dar nos lleva a dar al Señor en todo lo que hacemos, porque lo amamos y amamos a nuestro prójimo como hemos aprendido a amarnos a nosotros mismos (Lee Lucas 10:27). Esto se debe a que debemos poner nuestra fe (confianza) en Él y su poder para suministrar lo que necesitamos y de esta manera estamos cumpliendo la ley del amor. Él solo es nuestra fuente y podría llenarnos de su amor, afecto, provisión, gracia, fuerza, compañerismo, apoyo, claridad mental, fortaleza espiritual, etc., y Él nos da esas cosas según las riquezas de su gloria. Lo que es más, Él es capaz de hacer extremadamente y abundantemente sobre todo lo que podíamos pedir o pensar. Efesios 3:14-20 explica,

14 Por esta razón doblo mis rodillas ante el Padre, 15 de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, 16 a fin de que, conforme a las riquezas de su gloria, les conceda ser fortalecidos con poder por su Espíritu en el hombre interior 17 para que Cristo habite en sus corazones por medio de la fe de modo que, siendo arraigados y fundamentados en amor, 18 ustedes sean plenamente capaces de comprender, junto con todos los santos, cuál es la anchura, la longitud, la altura y la profundidad, 19 y de conocer el amor de Cristo que sobrepasa todo conocimiento para que así sean llenos de toda la plenitud de Dios.
20 Y a aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o pensamos, según el poder que actúa en nosotros,”

Al leer Filipenses 4:14-20, podemos ver que el pueblo de Filipo ayudó al apóstol Pablo en sus tiempos difíciles enviándole ayuda financiera una y otra vez. Es evidente que ellos conociían el verdadero principio Bíblico de dar y recibir donde dieron, especialmente para asociarse con él con el fin de apoyarlo en el cumplimiento de su llamamiento en Macedonia y Tesalónica. Por esto, entendieron que Dios mismo lo contaba a su cuenta como ofrenda hecha a Él. También entendieron como el apóstol afirmó que Dios era el que proveería todas sus necesidades de acuerdo con las riquezas de su gloria y para su gloria solamente. La escritura dice,

14 “sin embargo, hicieron bien en participar conmigo en mi tribulación.
15 también saben, oh Filipenses, que al comienzo del Evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en cuanto a dar y recibirse sino ustedes solos. 16 porque aun a momento enviaron para mis necesidades una y otra vez. 17 no es que busque donativo sino que busco fruto que abunde en la cuenta de ustedes. 18 sin embargo, todo lo que he recibido y tengo abundancia. Estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviaron, como olor fragante, un sacrificio aceptable y agradable a Dios. 19 mi Dios, pues, suplirá toda necesidad de ustedes conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. 20 A nuestro Dios y padre sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.”

De la misma manera, Mateo 6:19-21 nos amonesta, 19 “’No acumulen para ustedes tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido corrompen, y donde los ladrones se meten y roban. 20 Más bien, acumulen para ustedes tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido corrompen, y donde los ladrones no se meten ni roban. 21 Porque donde esté tu tesoro, allí también estará tu corazón.

No obstante, Lucas 6:37-38 ha sido un pasaje muy mal entendido y ampliamente utilizado en la iglesia para explicar la entrega de diezmos y ofrendas. Pero en realidad, lo que nos dice es que a medida que damos, estamos sembrando. Sí, estamos sembrando no sólo en el área de las finanzas para nuestros tiempos de necesidad, sino también para los tiempos en que no deseamos ser juzgados, ni condenados, sino perdonados. Esto es cierto en el área de las relaciones interpersonales cuando damos a otros que no nos están dando en la misma proporción de amor, cuidado, atención, perdón, favor o entendimiento que nosotros les damos a ellos. Pero también cuando somos nosotros los que tenemos que aumentar en estas áreas para reconstruir la confianza de los demás hacia nosotros. Para ello, es posible que necesitemos perdón y otra oportunidad para dar y sembrar para la restauración de esas relaciones que Dios nos ha dado que no valoramos antes. La escritura dice,


37 “’No juzguen, y no serán juzgados. No condenen, y no serán condenados. Perdonen, y serán perdonados. 38 Den, y se les dará; medida buena, apretada, sacudida y rebosante se les dará en su regazo. Porque con la medida con que miden se les volverá a medir’”.

Aquellos que siguen el sistema demoníaco del comercio se ofenden y son rápidos para romper y dejar que sus relaciones se deterioren cuando otros no hacen por ellos lo que esperan porque entran en la relación esperando algo que se haga también a favor de ellos. Ellos han sido condicionados por la influencia del gobernante de este mundo a no dar asi como si dieran al Señor con el fin de ser una bendición para los demás. Pero la verdadera forma Bíblica de dar dice que damos y sembramos el amor, el afecto, la comprensión, la amistad, el honor y otras cosas a nuestros padres, hermanos, hijos, cónyuges, amigos, jefes y otros, tal como queremos que nos den así como se describe en la regla de oro (véase Lucas 6:31).

Con respecto a la psicología social empleada en este mundo, se espera que vivamos bajo la ley de reciprocidad que dice, según Google.com y traducido al español, que — "cuando alguien hace algo bueno para ti, tendrás un impulso psicológico profundamente arraigado para hacer algo agradable en devolución. De hecho, tú puedes incluso corresponder con un gesto mucho más generoso que la buena obra original de ellos. "

Esto puede sonar bien, excepto cuando damos o hacemos algo por otros con el motivo equivocado de esperar que algo se haga por nosotros, pero nos decepcionamos cuando elegimos hacer lo que dice la escritura con la idea de negociar en lugar de dar y confiar en Dios para suministrar lo que necesitamos. Además, en muchos casos podemos estar haciendo el dar a otros, pero lo que nos hace vacilar es esperar recibir de la gente como sólo Dios puede darnos a nosotros debido a nuestra falta de intimidad y comunión con Él. Es de allí de donde podemos recibir las cosas que necesitamos porque Él es un recompensador de aquellos que lo buscan diligentemente y nos recompensa con lo que necesitamos porque Él ya sabe que necesitamos.

Hebreos 11:6 nos dice, De hecho, sin fe es imposible agradar a Dios. Todo el que desee acercarse a Dios debe creer que él existe y que él recompensa a los que lo buscan con sinceridad.” NTV

Mateo 6:31-33 también nos indica, 31 “’Así que no se preocupen por todo eso diciendo: ‘¿Qué comeremos?, ¿qué beberemos?, ¿qué ropa nos pondremos?’. 32 Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre celestial ya conoce todas sus necesidades.33 Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten.” NTV

Aquellos que no lo buscan, esperan que otros les den lo que sólo Dios puede dar. Pero no estamos diseñados a dar como Dios da sin tener ese tipo relación con Él. Un gran ejemplo del verdadero principio Bíblico de dar a los demás a medida que damos al Señor, confiando en Él para abastecer nuestras necesidades se encuentra en Efesios 6:5-8. Este ejemplo en particular puede ser acerca de cómo debemos comportarnos en el mercado o lugares de empleo, pero es una gran representación de cómo debemos dar a los que nos rodean. Nos explica,

5 Esclavos, obedezcan a sus amos terrenales con profundo respeto y temor. Sírvanlos con sinceridad, tal como servirían a Cristo. 6 Traten de agradarlos todo el tiempo, no solo cuando ellos los observan. Como esclavos de Cristo, hagan la voluntad de Dios con todo el corazón. Trabajen con entusiasmo, como si lo hicieran para el Señor y no para la gente. 8 Recuerden que el Señor recompensará a cada uno de nosotros por el bien que hagamos, seamos esclavos o libres.” NTV

Sólo a Dios sea toda la gloria. ▪

Imágenes cortesía de Google Images

Escrituras tomadas de la Reina Valera Actualizada 2015 (RVA-2015) a menos que se indique lo contrario.